Investigadores, operadores comerciales de levantamientos, socios tecnológicos y medios especializados acompañaron a los ingenieros de SPH durante los dos días del programa. Después de las demostraciones de campo, los asistentes pudieron conversar directamente con especialistas sobre la selección de equipos, la interpretación de datos y los desafíos operativos. Las sesiones en grupos reducidos permitieron a los participantes comparar enfoques con colegas que trabajan en distintos entornos y aplicaciones.

Las demostraciones recorrieron todo el proceso: desde la planificación de misiones con UgCS y la integración de sensores con SkyHub hasta el procesamiento y la gestión de datos en GeoHammer y DroneGIS. El georradar (GPR) con drones, la magnetometría, la batimetría y otras aplicaciones especializadas se presentaron como procesos de levantamiento completos, que muestran cómo las decisiones tomadas antes y durante el vuelo influyen en los datos finales.

Jan Francke, especialista en GPR y cofundador de Geolitix, y la geocientífica Becky Bodger, de CE&E, analizaron dos partes estrechamente relacionadas de ese proceso. Francke explicó cuándo conviene usar GPR aéreo y cómo obtener mediciones útiles del subsuelo. Bodger se centró en el procesamiento y la interpretación: qué permiten sustentar esas mediciones, dónde persiste la incertidumbre y cómo los resultados pueden orientar decisiones prácticas. En conjunto, estos temas abordaron una inquietud central de los equipos de levantamiento: si un método puede responder la pregunta que su proyecto necesita resolver.


Alexey Dobrovolskiy, CEO de SPH Engineering, mostró cómo la IA podría hacer más accesible el procesamiento complejo. Su trabajo reciente con GeoHammer permite a los especialistas usar instrucciones en lenguaje natural para probar métodos de procesamiento y preparar scripts reutilizables. Este enfoque reduce la barrera de la programación para quienes entienden el problema geofísico, sin dejar de lado la validación, que sigue siendo imprescindible antes de usar un flujo de trabajo de forma habitual.
“La IA puede ayudarnos a explorar métodos de procesamiento que de otro modo quizá no habríamos probado. Pero necesitamos entender qué le hace un método a los datos, y no solo aceptar un resultado que parece convincente”, afirmó Dobrovolskiy.

El programa también celebró a los ganadores de la primera edición de los Global Drone Operations Awards. AB Surveying Solutions, Medusa Geoservices y San Diego Zoo Wildlife Alliance ganaron en las categorías Operaciones mineras, Construcción e inteligencia de sitios y Ámbito académico e investigación, respectivamente, y Embry-Riddle Aeronautical University recibió el Reconocimiento especial del jurado. Los equipos ganadores se reunieron con otros profesionales del sector, miembros del jurado y especialistas técnicos para intercambiar experiencias. Los premios reconocieron proyectos ya realizados; el Camp ofreció tiempo para conversar sobre los métodos, las decisiones y las lecciones que hay detrás de ese tipo de trabajo.

Para SPH Engineering, este intercambio forma parte del objetivo de que los levantamientos avanzados con drones estén al alcance de más usuarios. Los usuarios necesitan conocimientos prácticos además de equipos y software, mientras que los desarrolladores necesitan entender con claridad los requisitos de campo. El SPH Drone Camp reunió esas perspectivas: ayudó a los participantes a evaluar nuevas aplicaciones y le dio a la empresa una retroalimentación directa sobre en qué aspectos deben evolucionar su tecnología y su soporte.