Antecedentes
En marzo de 2024, el municipio de Mimoso do Sul, en Espírito Santo, Brasil, sufrió un devastador desastre natural. Las fuertes lluvias registradas en la madrugada del 23 de marzo provocaron graves inundaciones, causando pérdidas humanas y daños materiales significativos. Entre las zonas más afectadas de la región, Mimoso do Sul experimentó la mayor destrucción, con 18 de las 20 muertes confirmadas y miles de hogares y negocios sumergidos.
En respuesta a esta crisis, el Instituto Jones dos Santos Neves (IJSN) colaboró con el Cuerpo de Bomberos Militares del Estado de Espírito Santo (CBMES), la Coordinación Estatal de Protección y Defensa Civil (CEPDEC) y el Núcleo de Operaciones y Transporte Aéreo (NOTAER) para evaluar los daños.
El desafío
El principal desafío tras las inundaciones fue la falta de imágenes actualizadas de la zona. La densa capa de nubes en la región inutilizó los sensores ópticos orbitales durante varios días, lo que retrasó la obtención de imágenes satelitales.

La primera imagen satelital disponible, capturada por WorldView 3 el 2 de abril, ofreció una resolución inferior a la necesaria para una evaluación detallada de los daños. Este retraso y la falta de claridad se convirtieron en un obstáculo importante para mapear con precisión el alcance de la inundación y desplegar esfuerzos de rescate oportunos.
Solución y resultados
Para superar este desafío, el IJSN y sus socios recurrieron a la tecnología de drones de SPH Engineering. Afortunadamente, el uso del software de planificación de vuelo UgCS permitió obtener una solución rápida para capturar datos geoespaciales.

Durante dos días, el equipo realizó vuelos con drones que capturaron aproximadamente 1.200 imágenes de alta resolución de las áreas afectadas. Estas imágenes se utilizaron para crear una ortofoto —una imagen detallada y georreferenciada de la región— que permitió al equipo mapear con precisión el impacto de la inundación en la ciudad.


Al integrar estas imágenes con los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), que proporcionó la ubicación de los hogares afectados por la inundación, el equipo pudo cuantificar con precisión el alcance de los daños.
Como resultado, esta iniciativa arrojó resultados significativos. El equipo identificó que 3.989 propiedades de la ciudad se vieron afectadas por la inundación, incluyendo 2.996 viviendas, 12 escuelas, 29 centros de salud, 806 negocios y 29 iglesias.

Además de identificar las áreas afectadas, los datos de los UAV también ayudaron a validar un modelo matemático conocido como HAND (Altura sobre el Drenaje más Cercano), que se utilizó para predecir el alcance de la inundación en otras regiones y podría servir como herramienta preventiva para futuros desastres.
Conclusión
El Instituto Jones dos Santos Neves y sus socios, al utilizar el software de planificación de vuelos con drones UgCS tras las inundaciones de Mimoso do Sul, ofrecen un poderoso ejemplo de cómo se puede aprovechar la tecnología para mitigar los efectos de los desastres naturales.
El mapeo detallado y el posterior análisis de datos facilitado por UgCS han establecido un nuevo estándar para la gestión de desastres en la región, ofreciendo un modelo replicable que puede aplicarse a eventos similares en el futuro.
