Un dron equipado con una ecosonda permite recopilar datos con gran precisión de forma más rápida gracias a su fácil transporte y rápido despliegue, siendo el doble de rentable en comparación con los métodos tradicionales. Tiene la capacidad de operar en lugares de difícil acceso o en entornos inseguros o peligrosos. Un dron puede llegar a zonas inaccesibles a pie o peligrosas para el ser humano (costas escarpadas, fosas mineras, aguas contaminadas, obstáculos del terreno, etc.), así como a estanques, lagos y canales.
“Desde otoño de 2018 hemos estado recibiendo solicitudes relacionadas con la batimetría. Tras analizar unas 150 consultas, hemos llegado a la conclusión de que una solución basada en drones podría abrir una nueva oportunidad de negocio para las empresas de servicios con drones para realizar estudios batimétricos de aguas costeras e interiores, especialmente para necesidades industriales. En comparación con el enfoque estándar que utiliza un barco o un vehículo de superficie no tripulado, un dron puede suponer un gran ahorro para el usuario. La ecosonda puede integrarse en el dron del cliente sin necesidad de adquirir equipos adicionales. Además, es pequeña y fácil de transportar y manejar. Al mismo tiempo, este método de investigación garantiza la precisión de los datos y la seguridad de los empleados”, comenta Alexey Dobrovolskiy, CTO de SPH Engineering.
Descubra la solución de ecosonda + dron para batimetría >>>
